Me han regalado un teléfono...
... de estos que ahora tiene todo el mundo. En realidad es más un pequeño ordenador de bolsillo que un teléfono. El modelo es un Samsung Onyx, cortesía de Vodafone a cambio de otros 18 meses de permanencia. Como no he tenido ningún problema con ellos, y eso mucho decir en los tiempos que corren, les dije que vale, que me lo mandaran, y ayer fui a buscarlo a la empresa de mensajería. El artefacto tiene buena pinta y trae cantidad de pijadas, aparte de algunas funcionalidades interesantes tales como el Wifi y el GPS. Como yo de momento estoy contento con el terminal que tengo le he regalado el nuevo a mi dama, y ahora ella está en el sofá intentando hacerse con él.
Es impresionante el nivel de consumo y consumismo al que hemos llegado. En serio, no deja de sorprenderme. Los artículos son cada vez más perecederos y estamos permitiendo que se pierdan las costumbres de mantener y arreglar lo que tenemos. Tengo tres terminales móviles en mi casa que funcionan perfectamente, aparte del que uso actualmente. ¿Y por qué? Pues porque estoy tan abducido como el resto y me gustan las piedrecitas de colores como al que más.
En fin...
viernes, septiembre 17, 2010
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4 comentarios:
Te entiendo perfectamente. Yo tengo ahora un Nokia 5800 Express Music y sigo sin cogerle el tranquillo. De hecho creo que me timaron los de Vodafone porque es un modelo "a extinguir" y me lo dieron hace cuatro meses...
No estoy seguro compadre. Ahora cualquier terminal es "a extinguir" en muy poco tiempo.
En efecto... el mío ya es "viejecito" y casi caduco, y salió hace un año y poco...
Lo cual me lleva a pensar que estamos yendo demasiado rápido hacia un sitio que desconocemos. Es como conducir en noche cerrada, sin luces, a toda pastilla en línea recta sin saber lo que tenemos delante.
Eso sí, llegaremos en poco tiempo.
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